TRABAJO A DISTANCIA Y TELETRABAJO [2021]

La Ley 10/2021, de 9 de julio (consecuencia del Real Decreto-Ley 28/2020), regula por primera vez en nuestro país el marco jurídico general para la realización del trabajo a distancia o teletrabajo.

(Actualizado, julio 2021)

La Ley establece los derechos y las obligaciones del trabajador y de la empresa cuando los trabajos se prestan total o parcialmente (en un 30 por ciento o más de la jornada) en la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo. 

La lay resulta de aplicación en los supuestos en que el trabajo a distancia se preste, en un periodo de tres meses, un mínimo del treinta por ciento de la jornada, o el porcentaje proporcional equivalente en función de la duración del contrato de trabajo.

Esta medida, ya regulada para los supuestos de adaptación de jornada por cuidado de hijos menores de 12 años desde la aprobación del Real Decreto-Ley 6/2019, se extiende ahora a la totalidad de los trabajadores, en aquellos supuestos en los que resulte posible la prestación del trabajo a distancia.

La Ley entiende por trabajo a distancia la realización de la actividad laboral conforme a la cual el trabajo se realiza en el domicilio de la persona trabajadora o en el lugar elegido por esta.

Así, se define el teletrabajo como aquel trabajo a distancia que se lleva a cabo mediante el uso exclusivo o prevalente de medios y sistemas informáticos, telemáticos y de telecomunicación.

CARÁCTER VOLUNTARIO DEL TRABAJO A DISTANCIA

El trabajo a distancia es voluntario. Ni el trabajador ni la empresa pueden imponerlo.

Las empresas tienen libertad de ofertar nuevos puestos de trabajo en los cuales una parte o la totalidad del tiempo de trabajo se realice mediante la modalidad de teletrabajo.

La Ley 2/2021, de 29 de marzo, insta a las empresas a la potenciación del uso del teletrabajo, en los supuestos que por la naturaleza de la actividad laboral resulte posible.

Como ya he adelantado y explico en mi artículo sobre la adaptación de jornada por cuidado de hijos menores de 12 años y conciliación de la vida laboral y familiar, en estos supuestos, si el trabajador solicita realizar su jornada laboral en la modalidad de teletrabajo, la empresa deberá argumentar los motivos por los que se opone al trabajo a distancia.

En este caso concreto, si el trabajador entiende que la decisión denegatoria al teletrabajo por parte de la empresa no es ajustada a derecho, podrá acudir al procedimiento judicial de adaptación de jornada.

No cabe por parte de la empresa modificar sustancialmente las condiciones de trabajo para imponer el teletrabajo a un trabajador. La ley expresamente lo prohíbe. Tampoco será causa válida de despido la negativa del trabajador al teletrabajo.

Si la empresa te despide como consecuencia de negarte a realizar total o parcialmente tu jornada laboral en la modalidad de teletrabajo, el despido deberá ser declarado improcedente. En este supuesto, deberás saber lo que tienes que hacer en caso de despido.

FORMA DEL ACUERDO Y OBLIGACIONES DE LA EMPRESA

El acuerdo de teletrabajo deberá realizarse por escrito. La empresa deberá atender al pago de los medios necesarios para que el trabajador realice su trabajo en la modalidad de teletrabajo.

El desarrollo del teletrabajo no podrá suponer la asunción de parte de los gastos que se ocasionen en esta modalidad por parte de la persona trabajadora.

Asimismo, la modificación de las condiciones acordadas deberá ser objeto de acuerdo entre la empresa y el trabajador, teniendo que realizarse igualmente por escrito.

A estos efectos, la ley solo resulta aplicable en los supuestos en los que el trabajador desempeñe al menos el 30 por ciento de su jornada laboral en la modalidad de teletrabajo.

IGUALDAD DE TRATO. TELETRABAJO

Los trabajadores que realizan su trabajo mediante la modalidad de trabajo a distancia o teletrabajo tienen los mismos derechos que los trabajadores que prestan sus servicios en el centro de trabajo de la empresa.

Por lo tanto, el trabajador no podrá verse afectado en ninguna de sus condiciones laborales, entre las que se encuentran la retribución, estabilidad en el empleo, tiempo de trabajo, formación y promoción profesional; en los términos que desarrolla el Estatuto de los Trabajadores y el Convenio Colectivo de aplicación.

Solo se excluye de este precepto aquellos derechos que sean inherentes a la realización del trabajo por parte del trabajador en el centro de trabajo.

El teletrabajador tiene garantizado su derecho al registro horario, a la flexibilidad de la jornada de trabajo y a la desconexión digital, dentro de los parámetros que se establecen en la Ley y en los Convenios Colectivos.

PROCEDIMIENTO JUDICIAL

El Legislador ha añadido el artículo 138 bis a la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, a los efectos de habilitar un procedimiento de urgencia para solventar jurídicamente todos los problemas que se sucedan en relación con el teletrabajo.

El más común puede ser el incumplimiento por parte de la empresa del acuerdo de teletrabajo firmado, o la modificación o acceso por parte de la empresa.

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